Ha vuelto el puto Valencia

Nunca había vivido un tramo final de partido en el Bernabéu con esa sensación. Me daba igual que marcara el Real Madrid, que marcara el Valencia o que la cosa acabara en empate. El “puto Valencia” había vuelto. Había puesto contra las cuerdas al equipo más en forma del planeta -lo de mejor equipo del mundo no lo escucharán de mi boca jamás para hablar del Real Madrid o del Barça- y consiguió desesperar a los jugadores de Zidane, al público del Bernabéu, que silbó y abucheó a Kondogbia y Parejo como si se trataran de Messi y Luis Suárez, y a la caverna mediática que sigue llorando por los dos puntos perdidos en la segunda jornada de Liga. Mola. El puto Valencia.

Atrapa un millón

El partido ante el Villarreal CF es un trámite para el Valencia CF. No se juega nada, lamentablemente en el plano deportivo, y eso me invade de pánico. Cuando este equipo no tiene objetivo, se deja ir. Y ante un rival como el Villarreal que tiene en juego su presencia en Europa la próxima temporada y con la herida del descenso de hace unas temporadas todavía por cicatrizar, puede ser muy peligroso.

¡Acierten!

Tal día como hoy, hace 15 años, el Valencia se convirtió en campeón de Liga. Fue en la Rosaleda, en Málaga, con los goles de Fabián Ayala -keep calm- y Fabio Aurelio – ¡qué suspense!-. Sólo hace 15 años de aquella mágica tarde en Tierra Santa. ¿Quién le iba a decir  a varias generaciones de valencianistas que verían a su equipo ganar una Liga? Pues vieron dos.

¡Que viene el Quique-taka!

El Valencia llega al Santiago Bernabéu como una víctima propicia para el Real Madrid. Los de Voro no se juegan nada, llegan sin su delantero titular y vienen de encadenar dos derrotas. Escuchaba esta semana en una tertulia de una emisora de radio nacional que el único rival complicado que le quedaba al equipo de Zidane en su camino hacia el título de Liga es el Sevilla.

El saludo

Que un jugador salude a uno de los ejecutivos del club puede tener más o menos valor en función del momento y/o el lugar en el que se produce el encuentro. La imagen de Carlos Soler tendiendo la mano a Mateu Alemany en el mismo acceso al campo de entrenamiento tiene un valor incalculable. Estamos ante las dos figuras más importantes del club en el plano terrenal.

Tu cara nos suena

En las últimas temporadas, coincidiendo con la presencia de Meriton en la dirección del club, el Valencia protagoniza seriales que firmarían los mismos guionistas de Gran Hermano, Operación Triunfo o Tu cara me suena. El paso de Gary Neville por el banquillo, el test psicotécnico de Ayestarán en Singapur, la venta de Paco Alcácer, la espantada de Prandelli, el ascenso de Alesanco… Y tras el fichaje de Mateu Alemany como director general, el casting para elegir al entrenador de la próxima temporada cobra protagonismo en la agenda valencianista con muchos actores en el reparto.  

Senyor pirotècnic…

Cualquier comparación con una comisión de falla adquiere, lamentablemente para los que amamos esta fiesta, un tono despectivo. “El Valencia es una falla” es una expresión que se ha utilizado históricamente para denunciar la mala gestión del club. No voy a ser yo quien compare el funcionamiento de una falla -las hay mejores y peores organizadas- con la gestión de Meriton, pero sí que veo paralelismos entre el Valencia y los actos más destacados de la fiesta fallera.

Parejo, ¡renovación!

El nuevo director deportivo del Valencia tiene mucha faena por delante, a parte de decidir qué hacer con Dani Parejo. Gracias a que Voro ha conseguido en tiempo récord sacar al equipo de la ciénaga, la nueva estructura deportiva que lidera Alexanco ya puede empezar a planificar la próxima temporada que, recordemos, será decisiva para celebrar el centenario del club en Europa. La primera decisión, para mi, es elegir entrenador.