Ha vuelto el puto Valencia

Nunca había vivido un tramo final de partido en el Bernabéu con esa sensación. Me daba igual que marcara el Real Madrid, que marcara el Valencia o que la cosa acabara en empate. El “puto Valencia” había vuelto. Había puesto contra las cuerdas al equipo más en forma del planeta -lo de mejor equipo del mundo no lo escucharán de mi boca jamás para hablar del Real Madrid o del Barça- y consiguió desesperar a los jugadores de Zidane, al público del Bernabéu, que silbó y abucheó a Kondogbia y Parejo como si se trataran de Messi y Luis Suárez, y a la caverna mediática que sigue llorando por los dos puntos perdidos en la segunda jornada de Liga. Mola. El puto Valencia.