El arte de Marcelino

Cinco jornadas son pocas para sacar conclusiones, pero nadie nos puede negar la ilusión. Hacía tiempo que los valencianistas no nos sentíamos así, con esta sonrisa permanente. No hay más que fijarse en las celebraciones de los goles. Me encanta poner en pausa el video en el momento en que la realización televisiva apunta a…

Ha vuelto el puto Valencia

Nunca había vivido un tramo final de partido en el Bernabéu con esa sensación. Me daba igual que marcara el Real Madrid, que marcara el Valencia o que la cosa acabara en empate. El “puto Valencia” había vuelto. Había puesto contra las cuerdas al equipo más en forma del planeta -lo de mejor equipo del mundo no lo escucharán de mi boca jamás para hablar del Real Madrid o del Barça- y consiguió desesperar a los jugadores de Zidane, al público del Bernabéu, que silbó y abucheó a Kondogbia y Parejo como si se trataran de Messi y Luis Suárez, y a la caverna mediática que sigue llorando por los dos puntos perdidos en la segunda jornada de Liga. Mola. El puto Valencia.