¡La Champions!

Como una gran mayoría de valencianistas, en los últimos meses me ha invadido la duda de si renovar o no el pase para la próxima temporada. La locura de horarios -con partidos a mediodía o en plena digestión de la paella-, la cantidad de encuentros que ha habido esta temporada en Mestalla entre semana -que el partido ante el Real Madrid fuera un miércoles a media tarde, fue lo máximo- y, lo más importante, el pésimo juego y los lamentables resultados del equipo, así como la caótica gestión de Meriton, han espantado a muchos aficionados y han hecho plantearse a otros muchos su condición de socios.

Atrapa un millón

El partido ante el Villarreal CF es un trámite para el Valencia CF. No se juega nada, lamentablemente en el plano deportivo, y eso me invade de pánico. Cuando este equipo no tiene objetivo, se deja ir. Y ante un rival como el Villarreal que tiene en juego su presencia en Europa la próxima temporada y con la herida del descenso de hace unas temporadas todavía por cicatrizar, puede ser muy peligroso.

Marcelino vende pases

Parece increíble que Meriton haya tomado una decisión que gusta a la gran mayoría de aficionados, pero así ha sido. Marcelino es el técnico preferido por la afición por su modelo de fútbol, porque conoce la Liga, porque ha conseguido resultados en Villarreal y pese a caer mal a la mayoría.

¡Acierten!

Tal día como hoy, hace 15 años, el Valencia se convirtió en campeón de Liga. Fue en la Rosaleda, en Málaga, con los goles de Fabián Ayala -keep calm- y Fabio Aurelio – ¡qué suspense!-. Sólo hace 15 años de aquella mágica tarde en Tierra Santa. ¿Quién le iba a decir  a varias generaciones de valencianistas que verían a su equipo ganar una Liga? Pues vieron dos.